Editoriales en español

Aquí Ud. puede leer algunos editoriales y artículos que han aparecido en varios períodicos que vienen principalmente de Arizona y de California.  Son excelentes y hablan de un punto de vista raras veces visto en los periódicos en inglés.  Afortunadamente, no tenemos que enfrentarnos con estos problemas en Texas, pero hay gente aquí que cree que el español no es útil y aun un poco peligroso de modo que tenemos que estar pendientes de lo que ocurre en estos estados.

El lenguaje del racismo
August 4, 2002
Pilar Marrero, La Opinión (Los Angeles)


El lingüista Otto Santa Ana afirma que las metáforas usadas en el discurso público, definen la imagen que esta sociedad tiene de los latinos. Y también su realidad.

La actitud antiinmigrante de mediados de los años 90 vino acompañada de un lenguaje muy particular con el cual los medios y la sociedad en general ayudaron a definir a este grupo de seres humanos como el problema más serio de la vida nacional.

¿Quién no recuerda el tristemente famoso comercial de campaña del gobernador Pete Wilson? Con voz fúnebre en off, el anunciador amenaza que "ELLOS siguen llegando"... Los periódicos hablaban de "olas de inmigrantes" que "sobrecargan nuestros recursos", de "invasores que acaparan servicios", etc.

Recién llegado de Nuevo México en 1993, el lingüista Otto Santa Ana se horroriza ante lo que percibe como una cobertura parcializada contra los inmigrantes en los principales medios de comunicación en inglés. Pero al estudiar el contenido del principal periódico en ese idioma de Los Angeles encuentra que su trabajo es equilibrado. El problema no eran las entrevistas, o el ángulo utilizado en una historia: el problema eran las metáforas.

El lenguaje utilizado: "un mar de caras morenas", una "avalancha de inmigrantes", los inmigrantes como animales sometidos a la "caza" (hunted) por la migra, se convirtió en el discurso público iniciado por los grupos antiinmigrantes pero que luego fue utilizado incluso por sus propios defensores, en una inconsciente repetición que contribuyó a crear una realidad: el abrumador voto de la mayoría, temerosa, por la Proposición 187.

Santa Ana, asistido por sus estudiantes de UCLA, inició entonces una investigación científica sobre el lenguaje que se utiliza hacia los latinos y lo que encontró es sorprendente: las metáforas, casi todas negativas que impregnan la discusión pública en torno a los latinos, contribuyen día a día a crear una percepción general contra todo ese segmento de la sociedad.

Más aún, para Santa Ana, el lenguaje fue lo que condujo a la aprobación de las controversiales propuestas para eliminar la Acción Afirmativa y la educación bilingüe, así como para mantener a los niños confinados a una educación pública mediocre.

El lingüista acaba de publicar un libro titulado Brown Tide Rising, donde describe los resultados de su estudio.

¿Qué motivó su investigación?

Todo el mundo sabe que, dependiendo del punto de vista, todos hablamos del mundo de diferente manera. Reconocemos que todo depende de la perspectiva que tenemos de las cosas. Nuestro entendimiento de las cosas no viene por la lógica sino por medio de las imágenes. Imaginamos el mundo. En forma escrita y hablada las imágenes son conocidas como metáforas.

En mi primer estudio sobre los artículos del LA Times, tras quedar satisfecho con el profesionalismo de sus reporteros, descubrí que todas las metáforas, el lenguaje usado para hablar de los inmigrantes, eran negativas: "invasores", "carga", "malayerba", tipos de animales.

Así hablan los medios y no viene de ellos, sino del discurso público acerca de los inmigrantes, que ellos recogen y lo repiten; es un círculo vicioso.

¿Vienen del público?

Sí, es la forma en que hablamos. Puedo señalarte el día en que todo comenzó, cuando el gobernador (Pete) Wilson proclamó en un aviso pagado de una página, aparecido en el LA Times, el New York Times y el Washington Post que la inmigración estaba fuera de todo control y que el gobierno federal tenía que pagar los costos de los estados, que las fronteras eran un "colador" y que había "olas" de inmigrantes usando el dinero y los servicios de los contribuyentes.

De esa manera, el gobernador del estado legitimó un tipo de discurso antiinmigrante y seis meses después la Proposición 187 estaba al tope de las encuestas. Antes de eso, ese tipo de lenguaje no era socialmente permisible, se tildaba de racista, pero él quería ganar la elección y la estaba perdiendo con (la demócrata) Kathleen Brown. Y así fue, ganó la elección y también ganó la 187.

Denos algunos ejemplos del lenguaje, las metáforas que, según usted, contribuyeron al triunfo de las medidas antiinmigrantes.

En los artículos encontré una y otra vez que nos identifican con animales: nos "cazan", somos la "presa", somos "devorados", llevados como "manada", una serie de metáforas que resumen una visión y es la más común: los inmigrantes son como animales. Hay una yuxtaposición, los ciudadanos son gente, los inmigrantes no son ciudadanos y por falsa lógica, no son gente.

Los inmigrantes son identificados como "olas", "mareas" que inundan la tierra, o son gente de mala reputación, "criminales", "intrusos"; si hablamos de Estados Unidos como un cuerpo somos "invasores", "enfermedad", "carga" o si hablamos de gente trabajadora, somos "mercancía", "recursos". También está la frase "illegal alien" (extranjero ilegal) que es un golpe doble. Somos objetos, "hierbas" en el campo. La única referencia positiva fue la que hicieron algunos miembros del clero al referirse al viejo testamento, señalando que el extraño que toca a tu puerta puede ser un "ángel". Cuando ellos lo dijeron la respuesta fue que estaban sermoneando y la rechazaron.

¿Cómo afecta esto la opinión que el público tiene hacia los inmigrantes?

Si todos hablan de la misma manera, los anti y los pro inmigrantes, se refuerza una perspectiva deshumanizada y degradante. Yo vi a personas de descendencia latina que expresaban temor de los inmigrantes, siendo que ¡su propia madre era inmigrante!

Si los medios constantemente repiten las mismas imágenes, si usamos un lenguaje que identifica a ciertas personas como menos que seres humanos, como animales, como un peligro, nuestro comportamiento va a ser acorde. Estas son "metáforas constitutivas", que generan nuestra realidad, visión del mundo y claro, reaccionamos a ellas.

Claro, la gente que tiene un punto de vista político claro no va a reaccionar, pero la mayoría del público, complaciente e indiferente, que se sienta frente a la televisión, se asusta y vota de acuerdo a sus miedos. Ellos quizá puedan querer a todos los inmigrantes que conocen personalmente y aún así votar contra "los inmigrantes" como seres peligrosos.

En esos años en que hubo varias propuestas consideradas como antiinmigrantes o antilatinas --la 187, la anti Acción Afirmativa y la que eliminó la educación bilingüe-- las encuestas de los grandes medios inicialmente mostraron que los latinos las apoyarían y luego ocurrió lo contrario. ¿Quiere decir esto que los latinos al final rechazaron las metáforas antiinmigrantes?

En el caso de la 227, la propuesta contra la educación bilingüe, el LA Times dijo que los latinos la apoyaban y ustedes en La Opinión hallaron lo contrario y al final tuvieron razón. Los latinos la rechazaron. ¿Cuál fue la diferencia? El lenguaje de las preguntas que se usaron en la encuesta (del LA Times y Field Poll) era terrible. La premisa presentada era que sólo había dos opciones: rechazar la educación bilingüe o que sus hijos sólo hablaran español y nunca inglés. Por supuesto que los latinos iban a decir que estaban en favor. Fue lo que yo llamo en mi libro, "la gran mentira". Obviamente, el Times estaba a favor de la 227 y estaba promoviendo la idea del "English Only".

Y al día siguiente del voto, la mentira siguió. Los periódicos más grandes de la nación dijeron que los latinos habían votado en favor de eliminar la educación bilingüe y, por supuesto, no era verdad. Y fue (el periodista) Charlie Erickson (de Hispanic Link) quien dijo: "Eso no es cierto". La Opinión lo informó, pero los medios en inglés no; el error se repite: hubo editoriales, artículos de opinión. Nunca ningún periódico se retractó de ese error.

En su libro usted habla de cómo se usó la retórica del racismo para eliminar la Acción Afirmativa, un remedio que inicialmente surgió para tratar de paliar el problema del racismo hacia las minorías.

La (Proposición 209) fue nombrada "Enmienda de Derechos Civiles", excelente uso del lenguaje. ¿Dónde estaban los activistas pro derechos civiles para criticar eso? No lo hicieron con fuerza.

Fui al pasado e identifiqué el lenguaje utilizado en los 60 durante lo más álgido de la lucha por los derechos civiles por Martin Luther King, Malcom X y Lindon Johnson, para ver cómo ellos hablaban de Acción Afirmativa y el racismo. La metáfora del racismo en los 60 es mucho más progresista que hoy en día. Se le consideraba una "enfermedad" del cuerpo de Estados Unidos, un "cáncer" de la nación; cuando pensamos en cáncer es algo que no necesariamente viene de afuera sino puede generarse adentro, es capaz de matarte y no puede ser ignorado.

Pero una vez que Martin Luther King y Malcom X fueron silenciados, la discusión pública sobre el racismo disminuyó notablemente, se convirtió en algo incómodo y, por supuesto, nadie quiere incomodar al electorado; los políticos simplemente lo evitaron. Por 30 años no se habló de racismo y fue entonces cuando los neoconservadores comenzaron a reinterpretar y a generar un nuevo concepto de racismo. En los años 90, los conservadores, que antes habían sido objeto de burla al decir que la Acción Afirmativa era la causa del racismo, ahora podían decirlo y además se les creía. Ellos lograron decir que no hay racismo en Estados Unidos, excepto en la Acción Afirmativa, que el racismo vuelve a infectar nuestra nación cuando se habla de Acción Afirmativa. "¿Cómo eliminar el racismo si ésta es la única fuente? Eliminemos la Acción Afirmativa".

Ellos invirtieron la metáfora de Martin Luther King y como los liberales no tomaron una postura clara, ocurrió que después de 30 años, el limitado remedio contra el racismo creado en los años 60 se convirtió en la causa del racismo. Es lo que pasó con el lenguaje sobre el racismo. El bello lenguaje de Martin Luther King fue subvertido y es propiedad de los neoconservadores que nunca hubieran comido en la misma mesa con él.

Pilar Marrero es editora de Política de La Opinión.


http://www.latinosonline.com/cabe
Virus bilingües, virus democráticos
August 18, 2002
Luis Silva-Villar, La Opinión (Los Angeles)


Con el objetivo de integrar a niños de corta edad que no hablan inglés, se promueve una enmienda a la constitución de Colorado que pretende forzarlos, por ley, a asistir durante un año a inglés intensivo. Se intenta con ello desmantelar todo tipo de educación en que intervenga más de una lengua. Con este fin se presentaron el pasado 12 de agosto 140 mil firmas --más de las requeridas-- para pasar a votación la enmienda en noviembre. La trascendencia de la votación, por las condiciones que la rodean, hace de ella un caso ejemplar de uso elástico de los valores democráticos. La facilidad legal de llevar a cabo votaciones caprichosas de impacto impredecible nos demuestra que la democracia todavía es un bien imperfecto que hay que cultivar; especialmente cuando se pretende jugar abiertamente con las emociones ciudadanas y sacarle partido a las flaquezas de la legalidad vigente.

Dejando de lado el contenido técnico de la enmienda, que es otro asunto, nos vamos a ceñir a lo que atañe a la vertiente democrático-social de la propuesta. Empecemos por la recogida de las firmas, que ha sido sufragada desde fuera del estado por el ya familiar millonario californiano Ron Unz, que así pretende poner en su vitrina un nuevo trofeo que acompañe a los ya conseguidos en California y Arizona. Es reto personal.

La enmienda es innecesaria: lo demostró de forma palpable una encuesta realizada por el Denver Post el año pasado. En ella, se pidió a los ciudadanos que ordenaran por su importancia para el estado 20 temas de actualidad. El resultado no dejó lugar a dudas: la educación bilingüe quedó en el último lugar --y porque no había más-- con una "abrumadora" preferencia del 0.2%.

Al escaso interés del ciudadano se suma la incongruencia de que la aprobación de la enmienda no sólo obligaría a cambiar la constitución del estado y romper así la larga tradición de ceder la prerrogativa de las decisiones educativas a las juntas y distritos locales, sino que limitaría el poder decisorio de los padres, que en casos extremos podría quedar seriamente mermado. Del aspecto punitivo mejor no hablar. Una ley educativa basada en prohibiciones no es del espíritu de nuestra constitución. Por ello, tal vez, el secretario de Educación Rod Paige se mostró partidario de mantener la política actual. De acuerdo con el secretario de Educación, la decisión de la pauta a seguir la deben tomar los profesionales de la educación a partir de la instrucción que se imparte, y no, como se propone, por decreto ley aprobado a punta de voto por ciudadanos a los que se les obliga a ser expertos educadores.

Es curioso el valor que da Ron Unz a la voz de políticos contrarios y educadores. En reciente entrevista dice: "Como ellos están equivocados, los votantes tienen el derecho a reclamar el control directo de lo que se haga en las clases por medio de una enmienda constitucional" (Education Chief: Keep Bilingual Option, Denver Post, 13 de julio, 2002). La autoproclamación de Ron Unz como experto en la materia es gratuita pues no se corresponde ni con su área de conocimiento, la física, ni con su ilusoria percepción de la sociedad. Veamos por qué.

En circunstancias normales, el comentario de Paige habría tenido una trascendencia menor si no hubiese sido por la pataleta que le ocasionó a Unz. En un intento por descalificarle, y en correo electrónico a sus correligionarios, se despachó describiéndolo como "negro ex entrenador de futbol [americano]", o "lo menos brillante del gabinete de Bush"; añadiendo: "se dice que consiguió el puesto, en parte, por el deseo de George W. Bush de apoyar la Acción Afirmativa" (Bilingual-Ed Foe Chides Unz's Remarks, Rocky Mountain News, 18 de julio, 2002).

A pesar de reconocer lo poco acertado de sus comentarios, y en un intento de justificarse, Unz insistió en que la mención de la raza de Paige era importante pues los negros "han hablado inglés en los Estados Unidos durante un mínimo de 300 años; por ello, carecen de una apreciación cualificada de los pros y los contras de la educación bilingüe". Para rematarlo nos dice: "Es justo reconocer que los negros tienen menor apego [a los asuntos bilingües] que los latinos, asiáticos, italianos, griegos o judíos". El objetivo, claro, era descalificar a Paige. Curiosamente, Unz reconoce: "Sinceramente, pienso que un inmigrante latino probablemente entiende mejor que yo el asunto de la educación bilingüe".

Usando el argumento de Unz en toda su extensión, ¿no se debería descalificar por incompetente a todo ciudadano que nunca ha estado expuesto a situaciones bilingües? Por ejemplo, los monolingües que no procedan de ambientes en que conviven dos (o más) lenguas deberían quedar excluidos de votar este tipo de leyes, ¿no creen? Sorprendentemente, si repasamos las votaciones de la proposición equivalente de California (1998), la 227, observamos que el 63% de los latinos, los que entienden de problemas bilingües según Unz, dijeron "NO" a la propuesta. De hecho, es de sobra conocido que la ley salió adelante con los votos sobrerrepresentados de los monolingües anglosajones. ¿Por qué tiene entonces Unz tanto empeño en que los monolingües resuelvan el problema de la educación bilingüe en Colorado? Incomprensible. Se entiende que busque el apoyo de algún latino en el estado, por lo menos de pantalla, y por lo del "divide y vencerás", pero lo del voto de los monolingües es totalmente contradictorio con su propio razonamiento. Eso sí, con el voto monolingüe es con el que espera sacar la enmienda adelante, como en California y Arizona.

En defensa del secretario de Educación se puede aducir que por mucha Acción Afirmativa que haya, hay méritos incontestables: aparte de ser entrenador de futbol, consiguió su doctorado en la Universidad de Indiana; fue durante 10 años el decano del Departamento de Educación de la Universidad del Sur de Texas; y fue un respetado inspector de educación en Houston desde 1994 hasta ser llamado al gobierno por Bush el año 2000. Al menos queda claro que de educación sabe más que Unz, es su campo de trabajo y se merece un respeto. Lo de Unz no pasa de ser un derroche de virus antibilingües que desperdiga a su antojo.

La enmienda a la constitución de Colorado, de aprobarse, le habrá costado la módica cifra de 130,000 dólares, una ganga. Para no ser (Unz) de Colorado, ni ser la enmienda una necesidad del estado, es un atropello democrático, lo que dice mucho de la poca firmeza de algunas constituciones.
Frágil democracia.

Luis Silva-Villar es lingüista asesor.


*Mis comentarios:  No puedo creer que esto haya pasado.  El prohibir el uso del español es ignorante y racista.  Si queremos que los niños aprendan inglés, tenemos que tratarlos con respeto y cortesía.  De otra manera, vamos a enajenarlos solamente y crear barreras para que aprendan inglés.

Prohíben hablar español en escuela

Inconforma medida a docentes y padres de familia.


Librada Martínez

La prohibición de hablar español en la escuela primaria PT Coe del Distrito Escolar Isaac provocó las críticas de padres de familia, profesores y líderes educativos.

Este lunes trascendió en un diario local que la directora del plantel, Lesa Thomas, prohibió a los profesores hablar en español no únicamente en las aulas sino en pasillos, cafetería y el patio de la escuela.

La institución, ubicada al oeste de Phoenix, tiene una matrícula de mil 200 alumnos, de los cuales el 95% son de origen hispano.

Las reacciones no se hicieron esperar. Padres de familia y líderes educativos se pronunciaron en contra de la medida.

Lorena Torres, quien tiene cuatro hijos en la escuela PT Coe, mostró su inconformidad porque los padres de familia no fueron notificados de la disposición.

En entrevista con PRENSA HISPANA, el superintendente del Distrito Escolar Isaac, Paul Hanley, dijo que fue un “malentendido” de los profesores.

“Nunca les dijimos que no pueden hablar español”, dijo, “lo único que hemos hecho es instruirlos a que usen un buen inglés cuando sea posible”.

Agregó que la disposición responde a lo estipulado en la propuesta 203 que indica que la instrucción debe ser en inglés, “pero el maestro puede usar un español mínimo para explicar algo si es necesario”.

“En el patio no tenemos ningúna política, los niños pueden hablar en el idioma que quieran, y a los maestros los hemos exhortado a usar el inglés lo más que se pueda en donde sea posible”, agregó Hanley.

El Secretario de Educación, Jaime Molera, aprobó la medida.

En un comunicado, el funcionario estableció: “Exhorto a los maestros y personal a hablar en inglés a los estudiantes en la escuela, tanto como sea posible, apoyo al superintendente (Paul) Hanley en su decisión de requerir en la escuela únicamente el inglés”.

Salvador Gabaldón, miembro de la Asociación Estatal de Educación Bilingüe dijo que el español es una herramienta muy poderosa para los estudiantes.
“Quitarles ese recurso es criminal”, sentenció.


Rechazan que 203 prohiba el español

 Librada Martínez

 De acuerdo con activistas comunitarios y educativos, la propuesta
 203 no prohibe el uso del español en las aulas escolares.

 Salvador Gabaldón, miembro de la Asociación Estatal de Educación
 Bilingüe (ABE) y de la Asociación para la Educación Bilingüe de
 Tucson, dijo que la ley requiere usar el inglés en las clases de
 inmersión, "pero no limita el uso de otro idioma".

 "Es imposible, a menos que les tapen la boca a los alumnos, es la
 única manera que se pueden comunicar", agregó.

 Indicó que las autoridades escolares están malinterpretando la ley.

 "Los maestros debemos ofrecer más herramientas a los estudiantes
 no quitárselas", dijo.

 Incluso señaló que las escuelas tienen la obligación de hacer las
 traducciones necesarias para que los padres de familia puedan utilizar
 los servicios de la escuela.

 Indicó que prohibir el español no ayuda en nada a los estudiantes.

 "Uno como maestro sabe que la manera de entusiasmar a los
 estudiantes es ofreciéndoles recursos, no negándoselos, si se los
 negamos se van a frustrar y no van a aprender".

 Vamos para atrás

 Para la activista comunitaria Rosie López, miembro del Foro de la
 Comunidad Hispana de Arizona, la medida de prohibir el español "nos
 regresa a los tiempos en que nos castigaban y pegaban con la regla
 por hablar español".

 Dos de los hijos de López asistieron a la escuela PT Coe y su familia
 ha vivido en el vecindario por 41 años.

 "De qué nos ha servido luchar en la comunidad si en lugar de
 progresar vamos para atrás", dijo refiriéndose a los años de lucha que
 ella y su esposo, el senador Joe Eddie López, han abanderado para
 defender la educación bilingüe.

 La entrevistadda criticó el respaldo que el Secretario de Educación,
 Jaime Molera, ofreció a las autoridades escolares de PT Coe.

 "Es una vergüenza que siendo hispano, criado en Nogales, no quiera
 que los niños hablen español", dijo.

 Agregó que la medida viola los derechos civiles, no sólo de los niños y

 los padres de familia sino de los maestros también.

 Patricia Jiménez, madre de dos estudiantes en el mismo plantel
 consideró la medida fuera de lugar toda vez que los estudiantes
 tienen que utilizar el idioma que entienden para comunicarse.

 "Muchas veces se lastiman en el recreo y tienen que pedirle ayuda a
 los maestros, ¿cómo lo van a hacer si no pueden comunicarse en
 inglés?, sostuvo.

 Este jueves 22, miembros de la Junta Directiva del Distrito Escolar
 Isaac se reunirán para discutir el tema, a las 6:00 de la tarde en las
 oficinas administrativas del distrito, ubicadas en McDowell Road y 35
 Avenida.



                Cáscaras de viento

                English Only, por favor

                Librada Martínez

Con el eufemismo de que el English Only favorece el aprendizaje de los estudiantes con limitaciones en ese idioma, el sistema educativo pretender erradicar el español de las escuelas del país.

Su intolerancia y cerrazón llega, en serio, a la irracionalidad.  Mientras que en Europa abundan los políglotas y se fomenta el aprendizaje de varios idiomas, aquí insistimos en el monolingüismo.

Y ante tanta manipulación de la información, que ya ha alcanzado niveles de perversidad, a la comunidad hispana se le ha tratado de convencer que efectivamente, los alumnos deben hablar únicamente inglés.

Aprovechándose del temor y timidez de los padres y de que no hablan inglés, el sistema educativo ha construido un mundo monolingüe en el que el idioma oficial de este país es la clave del éxito y en el que la adquisición de dos lenguas produce confusión y limita la capacidad de aprender.

Efectivamente, el inglés es clave para el desenvolvimiento en varios de los aspectos de la vida de quienes viven aquí.

Pero también es cierto que la comprensión de más de una lengua abre la visión del mundo y sumerje al ser humano en una dimensión multicultural que lo engrandece y lo hace más valioso, pero no únicamente en términos profesionales, sino en términos de tolerancia cultural y social.

Y eso lo saben los anglosajones que tienen inscritos a sus hijos en programas bilingües.

Seamos honestos, el idioma es pura política, ahí tienen al presidente George W. Bush diciendo sus discursos en español y a candidatos esforzándose por ganar el voto hispano a través de este idioma.

El English Only responde a intereses oscuros que pretenden hacerle más difícil el camino a los hispanos, haciéndonos creer lo que no es.

El sistema argumenta que no rechaza el español, sin embargo sólo lo utiliza como puente para que los alumnos aprendan inglés y una vez cumplido su cometido, desechen la lengua materna, por eso hay quienes prohiben el español en el trabajo, en la escuela y hasta en los lugares públicos.

Una política de un solo idioma no resuelve los huecos académicos, y a las pruebas hay que remitirnos. Por favor, que la falta de capacidad, talento, visión, voluntad y tolerancia no culpe al idioma del fracaso de los estudiantes. Gracias.  


Mis comentarios:  No puedo expresar cuánto estoy de acuerdo con esta carta.  La última oración es la mejor y describe lo que trato de darles a los niños de mi clase.  

'Sorry, I don't speak spanish'
September 8, 2002
Mario A. Rascón, La Opinión (Los Angeles)


Es la frase común entre muchísimos adolescentes hijos de inmigrantes procedentes de países latinoamericanos, sin importar si nacieron de este lado o vinieron con sus padres.

La verdad es que aunque sepan español rehusan comunicarse en su idioma natal, a veces hasta en la intimidad de su hogar, de tal manera que a los pocos años han perdido la habilidad de ser bilingües, un privilegio que los anglos quisieran para sí y que nuestros muchachos desperdician tristemente.

¿Cual es la razón?

Creo que es un tema muy amplio, pero mi percepción inmediata es que ese "fenómeno" tiene que ver con el temor a ser discriminados. Se sienten más seguros y más aceptados dentro de la sociedad si solamente hablan inglés.

Una vez un muchacho me dijo que sentía vergüenza de que sus compañeros en la escuela supieran que hablaba español, a pesar de ser ellos también hispanos. Sus palabras me hicieron recordar que exactamente lo mismo les sucede a los niños indígenas de mi país cuando de sus aldeas emigran a las grandes ciudades hispanohablantes; se avergüenzan de que alguien sepa que también hablan un dialecto, porque entonces son vistos y tratados como ciudadanos de tercera clase por otros grupos y hasta por los de su misma raza.

Es importante inyectar a nuestros jóvenes de grandes dosis de auto estima y de orgullo por su origen y por la legua de sus padres, hacerles conciencia de que ser bilingüe es una gran ventaja para abrirse paso más fácilmente dentro de esta sociedad multicultural en que vivimos.

Mario A. Rascón,

Anaheim , CA .

 


El Diario/La Prensa
06/09/2003

¿Dónde está el plan?
por Fernando Ferrer

Esta semana, el Alcalde Michael R. Bloomberg promete presentar su muy aguardado plan para la educación bilingüe, el cual afectará a varios cientos de miles de alumnos que aprenden inglés en nuestro sistema escolar público.

Ya era tiempo. Este plan ya ha sido postergado dos veces anteriormente en menos de un año.

La demora, los escasos recursos y la intriga política han perseguido a la educación bilingüe desde su comienzo en 1974.

En ese entonces, después de dos años de batalla legal contra la Junta de Educación de la Ciudad de Nueva York, ASPIRA, organización que vela por el desarrollo educativo de la juventud puertorriqueña y latina, representada por el Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y la Educación (PRLDEF), logró que una Corte Federal ordenara que, entre otras cosas, se estableciera programas de instrucción con el personal “necesario y adecuados” para que así los alumnos hispanohablantes “puedan participar efectivamente en el proceso de aprendizaje” en su idioma nativo.

Y por casi treinta años desde que se emitiera lo que hoy en día se conoce como el Decreto de Consentimiento de ASPIRA, todos los sectores involucrados se han lanzado al ataque en una de las peores batallas de “las Guerras Culturales”. Desgraciadamente, como en muchas guerras, los inocentes y la verdad son los que sufren más.

El “nuevo” plan más reciente para la educación bilingüe se diseño a través de un arreglo político en 2001. Después de varios años de ataques contra el bilingüismo por parte del político californiano Ron Unz y otros extremistas de la derecha que abogaban por programas de “Sólo Inglés”, el entonces Alcalde Rudy Giuliani, presionado por ideólogos igualmente derechistas de Nueva York, prometió “limpiar” la educación bilingüe y designó una comisión dirigida por el ex Vicealcalde Randy Mastro.

Según el Dr. Luis O. Reyes, un antiguo activista educativo y ex miembro de la Junta de Educación de la Ciudad de Nueva York, las negociaciones —casi secretas— sucedieron entre el PRLDEF y altos funcionarios de la Administración de Giuliani y Mastro. El resultado: una disolución del enfoque original hacia el bilingüismo según se había especificado en el Decreto de Consentimiento de ASPIRA.

Así fue que el entonces Canciller de Educación Harold Levy anunció un nuevo plan de “decisión informada” para niños que técnicamente necesiten la educación bilingüe, que incluyó programas de “inmersión al ingles”. Las dos características claves de este nuevo enfoque eran poner más información a disposición de los padres sobre los estudios realizados en cuanto a la gama de opciones, y la designación de $75 millones de dólares para financiar nuevos programas escolares y orientar a los padres.

Parecía una victoria, pero hubieron dos pequeñas excepciones: los $75 millones nunca fueron entregados y, en muchísimas escuelas, los diversos programas bilingües nunca fueron implementados, lo que dejó a los padres sin opciones.

“Todo esto pasó a puerta cerrada y la comunidad se benefició muy poco”. Aquellos ideólogos que buscaban desmantelar la educación bilingüe salieron ganando sin esfuerzo alguno.

Hoy en día, cuando está en juego la educación y el futuro de cerca del 40% de los alumnos del sistema público que hablan una diversidad de idiomas extranjeros, las decisiones se siguen tomando a puertas cerradas.

El 15 de enero del 2003, el día en que se celebra el cumpleaños del Rev. Martin Luther King, el Alcalde Bloomberg anunció en Harlem una reestructuración dramática del sistema escolar público, incluyendo un cambio de currículo. Además prometió que, en un plazo de 60 días, presentaría un plan para mejorar la educación de los Estudiantes del Idioma Inglés (English Language Learners). Esa fecha llegó y nada pasó. Un segundo plazo también se venció sin acción alguna.

Cuando padres de familia le preguntaron sobre sus planes para la educación bilingüe, durante la reciente reunión en Manhattan de un panel sobre política educativa, el Canciller Klein respondió: “El Alcalde Bloomberg hará un anuncio el próximo mes”. Bueno, ya estamos en el próximo mes.

Margaret McHugh, que dirige la Coalición de la Inmigración de Nueva York, se ha unido con la organización Defensores de los Niños y otros ocho grupos que abogan por los inmigrantes para sacar este debate a la luz pública.

“Nuestra iniciativa busca fomentar un diálogo abierto sobre cómo mejorar el rendimiento de ese tipo de alumnos, que tienen la tasa más alta de deserción escolar en el sistema público”, dijo McHugh al difundir un plan de diez puntos para reformar la educación de los estudiantes que aprenden el inglés como segundo idioma.

Los padres deben tener opciones verdaderas entre programas de alta calidad que reciban los fondos adecuados en los distritos escolares. El Departamento de Educación debe obedecer la ley federal y el Decreto de Consentimiento de ASPIRA. Los programas de Inglés como Segundo Idioma (ESL) deben mejorar. Se tiene que contratar a maestros bilingües y de ESL que sean calificados y certificados. No se debe seguir enviando a Estudiantes del Idioma Inglés a programas de educación especial. Estas deben ser algunas de las reformas. Es razonable. Año tras año y promesa tras promesa, es el mismo cuento viejo con la educación bilingüe: la ideología política se sigue imponiendo a los datos científicos.

Así que para los que dicen que sus decisiones se basan en los hechos antes que la política, aquí están los hechos: El innovador Estudio Collier de 1995 midió el impacto a largo plazo de varios programas de aprendizaje de segundo idioma a través de los Estados Unidos. Los estudiantes con mayor éxito estaban en programas bilingües de largo plazo. Los estudiantes con menos éxito estaban en clases de inmersión al inglés o en programas bilingües que se descontinuaron en dos o tres años sin importar las necesidades del niño.

Por primera vez, pongamos de lado la ideología política y analicemos los hechos. Y, de una vez por todas, llevemos este debate al ámbito público en vez de a puerta cerrada.


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