He aquí un editorial extraordinario por Francisco Ramos, un profesor universitario la Florida.

 

EDUCACION BILINGÜE: Unz ataca de nuevo
June 19, 2002
Francisco Ramos, La Opinión (Los Angeles)

Los esfuerzos por acabar con la educación bilingüe del millonario y ex aspirante a gobernador de California Ron Unz, se encuentran centrados en la actualidad en Massachusetts y en Colorado, estados en los que está recogiendo firmas para lograr que dos nuevas iniciativas escritas por él, mucho más restrictivas que la Proposición 227 californiana, puedan ser votadas entre los electores en noviembre próximo. Las encuestas en ambos lugares le dan un amplio margen de ventaja, por lo que parece muy factible que en el próximo curso escolar 2003-2004 muchos niños procedentes de minorías lingüísticas sean colocados en clases enseñadas totalmente en inglés, entiendan o no el idioma de instrucción.

Es interesante analizar el contenido de los mensajes lanzados en los cuatro estados ( California , Arizona , Colorado y Massachusetts) en los que se ha debatido el futuro de la educación bilingüe hasta ahora, porque ejemplifican claramente cómo las medias verdades usadas por Unz y sus seguidores para justificar sus iniciativas han llegado casi a la categoría de mitos.

Entre ellos destacan tres de manera especial: que los programas bilingües sólo enseñan en español, que los padres no los quieren y que la implantación de la Proposición 227 ha sido un éxito, ya que los resultados alcanzados por los estudiantes con conocimientos limitados de inglés en los exámenes Stanford 9 han mejorado de manera extraordinaria.

No hay mucho espacio en estas líneas para demostrar la falta de exactitud de cada uno de ellos, pero me parece adecuado incluir un corto apunte que explique más claramente la otra cara de la historia.

Uno de los problemas crónicos de California ha sido siempre la falta de maestros bilingües que pudieran satisfacer las necesidades lingüísticas de los niños que no hablaban inglés. De hecho, se calcula que antes de la aprobación de la Proposición 227 en 1998 sólo un 30% de estos niños recibían algún tipo de enseñanza bilingüe; esto sin garantizar la continuidad de los programas ni la fluidez de los maestros en el idioma nativo de los estudiantes. Es decir, que una gran mayoría del millón y medio de niños con conocimientos limitados de inglés en California han sido tradicionalmente educados en programas enseñados sólo en inglés, e incluso aquellos que estaban en programas llamados bilingües recibían mucha más instrucción en inglés que en su idioma nativo.

En segundo lugar, Unz ha repetido hasta la saciedad que la lectura de una noticia sobre el boicot organizado por unos 80 padres hispanos contra la escuela de la Calle 9 a finales de 1996 fue lo que le hizo involucrarse en la lucha contra la educación bilingüe. Sin embargo, otro boicot organizado a principios del año siguiente en Santa Bárbara por casi 400 padres hispanos, esta vez pidiendo que se colocara a sus hijos en programas bilingües, no pareció llegar a sus oídos, a pesar de que la información también fue publicada en los periódicos.

Pero quizá el mito más extendido ha sido el del éxito sin precedentes de los estudiantes con conocimientos limitados de inglés en los exámenes estatales Stanford 9, con mejoras reportadas en porcentajes que varían del 40% al 110%, algo que, por cierto, no se puede hacer en estadística, porque el uso de porcentajes da una visión distorsionada de la realidad. Como ejemplo, si en un examen que tiene cien preguntas un niño responde correctamente cuatro de ellas la primera vez que lo toma y ocho la segunda, su mejora es de un 100%, pero la realidad es que ha pasado de no saber 96 a no saber 92, lo cual sigue sin garantizarle el éxito académico.

No hace falta decir que las medias verdades usadas por Unz le han dado un resultado extraordinario, por lo que parece claro que tanto en Colorado como en Massachusetts seguirá usando los mismos mensajes, aunque carezcan de exactitud. Al hacerlo así, a pesar de su alergia a los idiomas, estará usando una máxima que ya aparecía en El Quijote y que luego se ha adaptado a situaciones en las que, si algo está funcionando y no se quiere estropear, es "mejor no meneallo".

Francisco Ramos, Ph.D., es profesor universitario.


Otro excelente editorial por el Dr. Ramos.

EDUCACION BILINGÜE: Los padres hispanos y la derrota de Unz
November 17, 2002
Francisco Ramos, La Opinión


Las elecciones de hace unos días en Colorado y Massachusetts dieron una de cal y una de arena a los defensores y a los críticos de la enseñanza en inglés solamente (English-only). Así, mientras la antibilingüe Enmienda 31 era rechazada por el 56% de los votantes de Colorado, una iniciativa similar en Massachusetts, la Pregunta 2, era aprobada por casi el 70% de los electores. Estas dos medidas fueron escritas y financiadas por el millonario republicano Ron Unz, el autor de las proposiciones 227 en California y la 203 en Arizona.

Hay que resaltar que la derrota de Colorado es la primera para Unz. En ella tuvieron mucho que ver los tres millones de dólares donados por Pat Stryker al grupo English Plus, que permitieron a los asesores de este último el poder competir en igualdad de condiciones con los cientos de miles de dólares invertidos por Unz en su campaña.

Si la derrota de Unz en Colorado es significativa, los resultados de dos encuestas y un análisis electoral aparecidos hace poco de forma simultánea lo son incluso más, porque dejan en evidencia uno de los argumentos usados por Unz para seguir intentado eliminar la educación bilingüe en Estados Unidos. Se trata del supuesto apoyo de los padres hispanos a sus iniciativas.

Unz siempre ha destacado que lo que le decidió a involucrarse en la lucha contra el bilingüismo fue un artículo periodístico que hablaba sobre el boicot que unos 80 padres hispanos habían hecho a la escuela de la calle 9 en 1996 (a los pocos meses, cerca de 400 padres hispanos boicotearon varias escuelas en Santa Bárbara pidiendo precisamente lo contrario; es decir, que se repusiera la educación bilingüe para sus hijos, pero esto pareció no merecer su atención). A partir de entonces, Unz se autopresentó como el defensor de los padres a la hora de elegir el método educativo que quisieran para sus hijos.

Pues bien, a tenor de los resultados de los estudios mencionados, lo que desean los padres hispanos no coincide precisamente con los argumentos de Unz. Así, en una encuesta nacional llevada a cabo por la AOL Time Warner Foundation y la revista People en español (Hispanic Opinion Tracker), el 95% de los encuestados declaraban apoyar la educación bilingüe. Los resultados de la segunda encuesta, conducida por el Instituto Mauricio Gastón y la Universidad de Massachusetts, que preguntaba a los encuestados sobre su voto en relación con la Pregunta 2 en Massachusetts, reflejaron cómo la oposición a esta iniciativa era del 92%. Por ultimo, un análisis llevado a cabo en Colorado por el periódico Rocky Mountain News comparando los datos del censo del año 2000 con los votos a favor o en contra de la Enmienda 31 por condado halló que, cuanto mayor era el número de hispanos por distrito, mayor era la oposición a la iniciativa antibilingüe. Por ejemplo, en los tres distritos de Denver en los que se concentran la mayoría de los residentes hispanos, el rechazo a la Enmienda se acercaba al 66% de los votantes.

Si a estos resultados añadimos el rechazo que manifestaron el 63% de los hispanos hacia la Proposición 227 en California en 1998, podemos ver que los padres hispanos no sólo no apoyan las medidas asimilacionistas de Unz, sino que se oponen claramente a ellas.

Esto no quiere decir que se opongan a que sus hijos aprendan inglés, como han intentado hacer creer al público algunos medios informativos, sino que quieren que lo hagan a través de métodos en los que se usa el idioma nativo como apoyo.

A la vista de estos datos, será interesante examinar cómo justifica Unz sus ataques a los programas bilingües en Illinois y Oregon, que parecen ser los próximos estados a cubrir en su particular lista negra.

Francisco Ramos, Ph.D., es profesor universitario.


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